Estados Unidos: un hospital le da la espalda a la comida basura

La cuestión podría incluso llegar a los tribunales porque la empresa de
comida rápida se niega a cerrar su establecimiento.

El director de la Clínica, el doctor Toby Cosgrove, quien llegó al cargo a principios
de octubre, anunció de inmediato su intención de sacar del ‘hall’ del hospital los
locales de McDonald’s y de Pizza Hut, apuntando que la presencia de restaurantes
de comida rápida no estaba en sintonía con la reputación de la clínica.

Según recogen varios medios estadounidenses, Pizza Hut acató la decisión sin
problemas y abandonó la Clínica, pero McDonald’s se ha negado alegando que
aún queda la mitad de los 20 años de contrato por cumplir. Este restaurante sirve
comida para unas 12.000 personas cada año, entre personal, pacientes y
visitantes.

El vicepresidente de McDonald’s, Marty Ranft, ha intervenido personalmente en el
caso, recordando la larga y positiva relación con la Clínica, e insistiendo en que la
cadena “está orgullosa de sus menús”, en especial ahora que, tras la creciente
preocupación por la obesidad y demás problemas de salud derivados de la comida
rápida, ha introducido una línea de ensaladas más completa.

Los directivos de McDonald’s también acusan a los directivos de la Clínica
de “demagogia”: apuntan que el hospital culpa sólo a las hamburguesas pero no a
quien come en exceso, y recuerdan que las máquinas de golosinas y chocolates,
que van a permanecer, también pueden ser responsables de la obesidad, o “el
pollo frito y las costillas que sirven en la cafetería”, según el director de
Relaciones con los Medios en Estados Unidos, William Whitman.

En un país con un 64% de población obesa, los establecimientos de comida rápida
se han convertido en los últimos años en blanco de todas las críticas. Los medios
recuerdan que a menudo estas personas acaban ingresando en la Clínica
Cleveland para tratarse de enfermedades coronarias provocadas por el exceso y
la mala calidad de la comida.

Al explicar su decisión, el doctor Cosgrove comentó que el hospital “tiene que dar
ejemplo” con los alimentos que sirve a pacientes y empleados, y que marcas
como McDonald’s o Pizza Hut “no están asociadas con alimentos sanos para el
corazón”.

Sin embargo, según recoge el ‘Washington Post’, la decisión de Cosgrove no ha
gustado a todos por igual. Son muchos los empleados y pacientes que critican
el “paternalismo” de la dirección y recuerdan que el McDonald’s es mucho más
barato, y que de todas formas la comida que ofrece la cafetería de la Clínica “no
es mucho mejor”.

McDonald’s cuenta con 30 establecimientos en hospitales estadounidenses,
incluyendo centros infantiles en Los Ángeles y Philadelphia.

Fuente: EUROPA PRESS

Publicado en: Novedades

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