A pesar de la crisis, se puede comer bien y sano

En este sentido, es para destacar que productos como harinas, arroz y
legumbres son parte de una alimentación sana y con energías que no afecta el
presupuesto familiar.

“En épocas de crisis hay que saber alimentarse para que al cuerpo no le falten
nutrientes. Y los alimentos caros no siempre son los más saludables”, dice la
Licenciada en Nutrición María Emilia Mazzei, del Grupo de Educadores en Salud y
Alimentación (GESA) de Argentina.

Productos con precios más accesibles, como los fideos, las harinas y el arroz,
comenzaron a ser consumidos en forma regular, y, si bien todos los alimentos son
necesarios para el organismo, los almidones tienen “mala fama” en cuanto a las
calorías que portan.

“Es un mito falso. Este grupo es la base de la pirámide nutricional, por lo que se
deben consumir en mayor cantidad. Los almidones aportan energía sin aportar
grasas, incorporan azúcares esenciales para alimentar el cerebro, tienen
vitaminas, fitonutrientes, minerales y fibras, que son reguladoras del aparato
intestinal”, explica Mazzei.

El grupo de los almidones se puede encontrar en el pan, las pastas, las legumbres
y los cereales. Alimentos como el trigo, con el que se hacen panes a partir de
harina, aportan vitamina del grupo B, sin grasas, y en especial del grupo B9, que
es ácido fólico esencial en las embarazadas porque previene problemas
neurológicos en el bebé.

Otro producto que contiene almidón es el arroz, que es muy accesible en la
canasta familiar diaria. Con respecto a sus propiedades, Mazzei explica que «tiene
poco sodio, por lo que es apto para hipertensos; es alto en fósforo, por lo que
proporciona energías; y provee vitaminas, minerales y fibras esenciales, en
especial el arroz integral. No hay necesidad de comer caro para alimentarse
bien”.

Otro mito son las pastas, la Lic. Mazzei declara que “si quieres mantenerte
delgado, come pastas todos los días. La pasta aporta energías sin grasa y la
sensación de saciedad que proporcionan no la da una porción mínima de carne
que quizás aporta más grasa y las mismas calorías”. Uno de los secretos de la
pasta es que aporta vitaminas del grupo B, que actúa en el sistema nervioso, da
tranquilidad y buen humor. “Esto es fundamental, ya que muchas veces, quienes
realizan dietas muy restrictivas, comienzan a sentir ansiedad y mal humor debido
a la falta de esta vitamina”, afirma Mazzei.

En cuanto a las legumbres -las arvejas, las lentejas, los porotos y los garbanzos-,
además de ser baratas cumplen un rol fundamental en la nutrición, ya que
aportan fibras, cuidan las arterias, son ricas en proteínas y en hierro, esencial
para la producción de glóbulos rojos y un importante agente antianémico. “En
momentos de crisis, si no se puede comer carne hay que comer legumbres”,
enfatiza la especialista.
Finalmente, vegetales como la papa, la batata, el choclo y la mandioca son
fundamentales en su aporte de potasio; éste actúa a nivel de relajación muscular,
no contienen sodio que afecte el sistema cardiovascular y es rico en vitaminas y
fibras.

“Además, los fitonutrientes de los vegetales son importantes agentes
anticancerígenos. De este modo, además de cuidar la economía familiar, con los
almidones y los vegetales cuidamos la salud y nos mantenemos en un correcto
nivel de nutrición”, concluye Mazzei.

Nota: Ante cualquier duda, consulte a su médico.

Publicado en: Novedades

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