Compañías de comida rápida buscan un cambio de rumbo

“Go Active” es el nombre de este nuevo menú que ya ofrecen las franquicias
de McDonalds en Indiana, Estados Unidos. El libro de ejercicios muestra y da
consejos que incitan, entre otras cosas, a pasear, para lo que se facilita el
medidor de pasos.

Por otra parte, las medidas adoptadas por Burger King consisten en reducir las
calorías. En concreto, las nuevas hamburguesas, que serán de pollo, tendrán tan
sólo 5 gramos de grasa, una reducción considerable teniendo en cuenta que las
convencionales contienen 47.

Los escépticos creen que esto no sirve de nada si el cliente no pone algo de su
parte. Así opina Bob Green, uno de los referentes de la gimnasia estadounidense,
que aseguró en declaraciones a la cadena de noticias CNN que “el consumidor
tiene una responsabilidad personal cuando se trata de escoger productos
alimenticios”.

Debido a que el avance de la obesidad se está convirtiendo en un mal de todo el
mundo occidental, no hay que descartar que estas política preventiva,
que “prendió” en Estados Unidos, se extienda a nuestro país.

No todo es caridad

Uno de los motivos que pueden haber movido a las compañías a la investigación y
desarrollo de productos más sanos son los datos. Más de la mitad de los
estadounidenses tienen problemas de obesidad, por lo que, al margen de analizar
los negativos efectos que tiene ésta sobre su salud ya hay cifras de lo que esto
supone para el gobierno de George W. Bush.

Tres economistas han calculado que los gastos que origina al Estado un ciudadano
obeso son equivalentes a los de un fumador. El total es, y según los últimos datos
de 1998, un 9,1% del presupuesto invertido en salud, lo que se traduce en unos
70.000 millones de euros anuales.

¿Prevención o marketing?

Este repentino cambio de conducta en empresas como McDonalds y Burger King
ha sembrado escepticismo en la opinión pública estadounidense. Según el
periódico “The Washington Post” muchos ciudadanos “sospechan que las
compañías ofrecen esta comida baja en calorías por motivos de imagen
pública”.

Bradley D. Blum, jefe ejecutivo de la compañía de Burger King, confirmó esta
presunción al “Post”. “La realidad es que tenemos que aumentar las ventas y la
concurrencia, y esto es exactamente lo que pretende la introducción de estos
nuevos productos”, se sinceró.

Datos concluyentes

Sean cuales fueren los motivos de estas políticas, lo cierto es que parece más que
recomendable y positivo que las cadenas tomen medidas. La obesidad causa
graves problemas crónicos de salud como la hipertensión, la diabetes o la
artrosis. Además, un estudio científico ha demostrado que estar obeso a los 40
puede acortar la vida hasta siete años. Problemas coronarios, de espalda y hasta
cáncer son otras de las patologías que pueden generar esos “kilos de
más”.

La población es cada vez más consciente de estos hechos, por lo que busca
adelgazar a cualquier precio. Operaciones, pastillas y drásticas dietas son algunas
de las medidas, muchas veces ineficaces, a las que las personas se atreven a
someterse. Tal vez no se debería mirar tan lejos y seguir el consejo de muchos
especialistas que opinan que lo mejor es ni más ni menos que seguir una dieta
variada y equilibrada.

Publicado en: Novedades

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